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¿Por qué debería estar preocupado?

El alcohol es la droga número 1 para los niños y los adolescentes, y los adolescentes están bebiendo. Uno de cada cuatro chicos que están cursando el 12º grado (26%), casi uno de cada cinco de los chicos que están cursando el 10º grado (19%) y uno de cada diez chicos que están cursando el 8º grado (10%) informaron haber bebido de manera compulsiva (bebieron cinco o más tragos seguidos en las últimas dos semanas), arriesgándose a intoxicarse con alcohol, tener accidentes tránsito, fracasar en el colegio y caer en el alcoholismo. (Encuesta de Jóvenes Saludables de Washington realizada en 2004 [HYS, por sus siglas en inglés])

 

El alcohol tiene un impacto mayor en el cerebro del adolescente en pleno desarrollo. El alcohol disminuye las capacidades de las área que controlan la coordinación motriz, el control de impulsos, la memoria y el juicio. Los niños que beben tienen mayor riesgo de fracasar en la escuela y de abandonar el estudio. (Administración de los Servicios de Drogadicción y de Bienestar Mental, SAMHSA)

 

La bebida es una atracción fatal para los adolescentes. La cerveza y otras bebidas alcohólicas están implicadas en las tres causas de muerte principales que se dan en adolescentes: accidentes (incluidas fatalidades de tránsito y ahogos), el homicidio y el suicidio. El alcohol mata a más niños que todas las demás drogas combinadas. (Administración de los Servicios de Drogadicción y de Bienestar Mental, SAMHSA)

 

El consumo de alcohol por adolescentes aumenta el riesgo de enfermedades de transmisión sexual y embarazos. Es siete veces más probable que los adolescentes que beben tengan relaciones sexuales y dos veces más probable que tengan relaciones sexuales con cuatro personas o más que aquéllos que no beben. Esas conductas podrían resultar en un riesgo mayor de contraer SIDA, otras enfermedades de transmisión sexual y el embarazo. (Centro Nacional de Adicción y Drogadicción [CASA, por sus siglas en inglés])

 

El consumo de alcohol entre menores puede llevar a la adicción. Es 5 veces más probable que los niños que beben antes de los 15 años desarrollen problemas de alcoholismo como adultos. (Instituto Nacional sobre la Drogadicción [NIDA, por sus siglas en inglés])

 

El hecho de proporcionar alcohol en el hogar no protege a los adolescentes. Los adolescentes pueden sufrir de una sobredosis de alcohol con igual facilidad en su hogar y, junto con sus padres, podrían ser responsables del daño a una propiedad, intento de agresión, lesiones y muertes que resultan del consumo de alcohol entre menores en su hogar.

 

La buena noticia es que los padres son la influencia número 1 en los niños.   La razón principal que los niños dan para no beber es que no quieren defraudar a sus padres (encuesta Supervisando el Futuro). Los padres pueden proteger a sus hijos al: